lunes, 22 de diciembre de 2008

Boletín 2008/20

CONSTRUYE UN EQUIPO DE ALTO RENDIMIENTO

En la actualidad, la implementación de equipos de trabajo de alto rendimiento juega un papel determinante dentro del mundo de los negocios exitosos puesto que evidentemente, las empresas que cuentan con ellos logran mejores resultados.

Los equipos de trabajo son conjuntos de personas organizadas que se esfuerzan en alcanzar una meta única aplicando sus conocimientos, habilidades, información y competencias para el bien común de un negocio y se transforman en equipos de alto rendimiento cuando han alcanzado no solamente dichos objetivos sino que lo hacen con eficacia y eficiencia.

Los equipos de alto rendimiento logran mejores resultados gracias a la motivación, compromiso, comunicación y creatividad; lo cual permite generar sinergia, es decir, una combinación de conocimientos, talentos y habilidades, fomentando no sólo la identidad del equipo, sino también una mayor participación y una plena conciencia de los logros y errores con una actitud constructiva.

Algunas de las cualidades que distinguen a los equipos de alto rendimiento son:
  1. Liderazgo.
  2. Metas comunes.
  3. Reglas del juego.
  4. Respeto.
  5. Compromiso.
  6. Una comunicación eficaz.
  7. Reconocimiento.
  8. Sentido de pertenencia.
  9. Desarrollo interno de la gente.
Una práctica común dentro de los equipos de alto rendimiento es contar con el apoyo de un Coach. El Coach como su nombre lo dice, será el responsable de entrenar al equipo dándole dirección a las actividades que realicen. Los motivará y los concientizará de sus habilidades obteniendo la integración perfecta para alcanzar la excelencia. Los Coaches se vuelven pues, una parte esencial en el desarrollo de un equipo de alto rendimiento, ya que ellos ayudarán a establecer una agenda, reglas del equipo y la organización del mismo.

La responsabilidad del éxito del equipo continúa con los jugadores quienes ejecutan el plan. Los jugadores tienen que ser seleccionados y entrenados cuidadosamente.

Para preparar adecuadamente a los jugadores se requiere primero identificar las habilidades que les permitan competir efectivamente y crear un proceso para enseñar y desarrollar esas habilidades en forma sistemática.

Sólo cuando tu personal pone el corazón en su trabajo, cuando están motivados y tienen las habilidades, se convierten en el activo más valioso de tu empresa. Cuando esto ocurre, hacen un trabajo de mayor calidad, se reduce el tiempo de reacción, se es más productivo y se logra una mayor sensibilidad ante los clientes. Esto sólo se logra a través del compromiso que generan los equipos de alto rendimiento, ya que los que conforman estos equipos cuidan su trabajo, saben que su empresa los valora y pueden hacer contribuciones significativas para el éxito.


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