viernes, 30 de octubre de 2009

Boletin 2009/52

¡CELEBRAMOS NUESTRO PRIMER ANIVERSARIO CUMPLIENDO METAS!

¿Te acuerdas de aquellas cotizaciones que no se convertían en ventas?, ¿y de la forma en que una a una las fuimos convirtiendo en dinero, mientras que todo el país se tronaba los dedos porque no podía vender?, así iniciamos a escribir la historia de la nueva forma de hacer negocios en Texcoco.

Hemos llegado al Boletín número 52, y en esta ocasión, he querido compartir algunas de las anécdotas que a lo largo de este año he vivido con mis coachees, quienes se han arriesgado a iniciar esta aventura, aprendiendo una nueva forma de trabajar para alcanzar sus metas.

Que te cuento, que hace un año me atreví a revitalizar mi negocio, y fue la locura aquí en mi negocio sí, es que ya estaba en un punto de mi vida en el que era renovarse o morir, y es que cuando miraba mi agenda, era mi tiempo, mi activo más valioso, el que todos los días era desperdiciado en apagar fuegos, resolver lo inmediato en el negocio, dejando a un lado esos puntos importantes no solo del trabajo sino también la de mi vida en familia, cumpleaños de mis hijos, el aniversario de mi matrimonio, cenas con los amigos, cuando dos simples hábitos cambiaron mi vida, dejé de vivir desordenadamente, me volví proactivo, anotando primero en una libretita vieja toda la lista de pendientes y de acciones a tomar dentro de la empresa y dando más énfasis a esas fechas especiales con mi familia, y entonces, de mi propia mano y acciones, descubrí que el poder de las prioridades me facilitó la acción a resolver problemas de oficina y no cambiar de lugar a mi familia”.

Sabiendo donde me encontraba y cuál era el estado de mi negocio, puse los pies en la tierra y empecé a fijarme objetivos, a crear estrategias, a definir prioridades y fue hasta entonces que pude establecer un plan de 90 días. Como dueño de un pequeño negocio, quería ganar grandes utilidades, yo estaba totalmente seguro de lo que los clientes querían, pero no sabía cómo venderles a los compradores enfocados en el precio, no lo niego, un cúmulo de emociones me invadieron durante el proceso, la incertidumbre acompaña mi camino y la fortaleza la obtengo de la claridad de mis objetivos y de mis deseos por alcanzarlos”.

La situación con mis empleados era todo un caso, estaban aburridos, no se esforzaban por lograr una venta, no tenían un objetivo claro y no se sentían parte de nada especial, por lo tanto no tenían una identidad definida en el trabajo, y por consecuencia no transmitían el mensaje correcto al cliente, así que formar a un equipo que amara su trabajo fue un proceso de acercamiento a las personas y no a los empleados que son estas personas, construir un equipo de alto rendimiento es una de las prioridades en todo el transcurso”.

No sabía de cuanto efectivo podía disponer para mis asuntos personales sin que esto afectara el funcionamiento normal de mi negocio, así de grave estaba la situación porque no tenía un conocimiento claro de mis utilidades pues el dinero se iba en pagar a los proveedores, a los empleados y poco o nada quedaba para mi, de vez en cuando podía salir de vacaciones. Manejar mi flujo de efectivo es ahora mi estado financiero más importante, porque así se cuánto dinero entra y cuanto sale, de donde viene y a donde va, si estoy gastando en exceso y si son los gastos que debo tener”.

Parece que fue ayer que leía el boletín, cuando el título me cautivó porque preguntaba si los resultados de mi negocio eran tan buenos como mis conocimientos financieros, y con casi 20 años en mi negocio, mi respuesta fue “No estoy tan seguro”. Pues yo quería sacar adelante a la empresa, miraba a mí alrededor y la competencia por posicionarse en el gusto del comprador era despiadada, empresas recortando personal, cerrando puertas aquí y allá… vaya, ¿quién seguía? ¿Cuento con las herramientas adecuadas para que mi Empresa permanezca en el Mercado? ¿Coaching para dueños de negocios? –me pregunté. Después de pensarlo bastante, decidí que sería bueno escuchar otra opinión, total, qué podía perder, ¿mi negocio? Contacté al Coach, y su asistente me programó una cita telefónica con él. La llamada terminó, fue breve, precisa y con buenos resultados, anoté cita de la llamada del Coach en un “poust it” y la pegué en el monitor de mi computadora para no olvidarla, cosa que generalmente nunca hago. Unos días después, sonó el teléfono y mi secretaria me anuncio al Coach. Tomé la llamada y platicamos del estado de mi negocio y de mis inquietudes. Finalmente, el coach llego a mi oficina y realizó un diagnóstico de mi empresa, pues una llamada no era suficiente para darme una panorama amplio como yo quería, y los resultados me dieron una perspectiva diferente. Tanto así, que tomé una decisión de la que no me arrepiento. Voy obteniendo resultados poco a poco, mis utilidades aún no llegan al 61% pero he superado por mucho las que tenía anteriormente y eso es un aliciente para continuar implementando en mi negocio nuevas estrategias. Noto la diferencia del ahora y del antes cuando miro a mi alrededor y me doy cuenta que mi negocio no solo sobrevive a las tempestades, sino que sigue creciendo estando el viento a favor o en contra”.

Así como estas anécdotas que comparto contigo, hay más, sí quieres volver a leer alguno de nuestros boletines envíame un correo a hugodelao@actioncoach.com, o bien, puedes leerlos y saber de nuestros próximos eventos haciendo clic aquí.

Amigo dueño de negocio, efectivamente cumplimos un año alcanzando metas, y tú ¿lograste alcanzar tus metas?

Llámame de inmediato, no dejes pasar otro año perdiendo dinero.
Empieza a construir una historia de éxito

¡YO PUEDO AYUDARTE!

No hay comentarios: