viernes, 22 de enero de 2010

Boletin 2010/62

VALOR AGREGADO DE UNA INVERSIÓN

Muchas veces me encuentro en la disyuntiva de tener que proponerle a uno de mis coachees una pregunta bastante complicada: “Realizar o no una inversión”.

Normalmente, las empresas que han subsistido en un entorno tan exigente como el del mercado en el cual vivimos, lo han hecho porque tienen un bueno o regular control de sus números (contabilidad) y un bueno a excelente control en el área de operaciones. Y es por esto último que es muy difícil convencer a un empresario (con 10 o más años en el negocio) sobre cómo hacer una correcta evaluación de un proyecto de inversión en capital de trabajo (dirían nuestros amigos los economistas o contadores, o sea en los fierros para nosotros los mundanos).

Existen diversas formas de hacer éste tipo de evaluaciones y platicaremos, si ustedes quieren, del detalle de cada una – les pediría una solicitud a mi correo hugodelao@actioncoach.com si quieren conocer algunos de los principales métodos, adicionalmente al que propongo aquí. Pero por el momento nos enfocaremos a la herramienta llamada EVA (Economic Added Value) o el Valor agregado de una inversión.

En palabras simples, EVA es una métrica que te permite saber cuánto dinero adicional (valor a nivel utilidades) te ha generado o generará (o destruirá) una inversión a lo largo de un lapso. EVA (marca registrada por Stern Stewart and Co.) es un monto estimado (por encima o por debajo) del que los dueños o accionistas pretenden tener como retorno regular sobre una inversión.

La fórmula es simple:

Ventas netas generadas por la inversión (o ahorros)

(-)Costos operativos de la inversión
(=)Utilidad operativa (EBIT)
(-)Impuestos
(=)Utilidad después de impuestos (NOPAT)
(-)Costos de capital (visto como costo de oportunidad)
(=)Valor Agregado

Desde éste enfoque, cualquier inversión que pretendemos hacer en nuestro negocio debería tener un enfoque muy claro para generar ventas adicionales o ahorros tales que le permitan a dicha inversión generar valor agregado (incrementar el valor de mi empresa) en lugar de deteriorarlo.

Después de éste tipo de evaluaciones, muchas veces nos damos cuenta que la razón por la que queremos comprar un equipo nuevo es porque queremos y no porque lo necesitamos. O, aunque lo necesitamos, no sabemos cómo hacerlo llegar a nuestros clientes y por lo tanto, no sabemos cómo hacer que nuestros precios sean impactados o finalmente, no podemos determinar claramente como recuperaremos la inversión que haremos.

De ahí que, antes de invertir en nuevos equipos, debemos saber que es lo que tenemos que hacer para que los mismos nos generen utilidades, una estrategia de marketing, de operaciones, de compras o todas en su conjunto.

¿Quieres ahondar más en éste tema?

Escribe de inmediato a mi email o llámame.

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